lunes, 12 de octubre de 2009

Mi aventura de ser docente

Mi aventura de ser docente

Hola tutora Sara y compañeros del grupo 122, aquí les comparto mi aventura de ser docente.
La primera vez que tuve la oportunidad de dar clases fue en una primaria, cubrí algunos días a una de mis primas que tenía un compromiso que cumplir y me pidió que la cubriera. Antes de ir a la escuela leí los temas y planié algunas actividades a realizar con los niños; la verdad me sorprendí cuan participativos eran los niños y a partir de ahí me gusto este ambiente. Después tuve la oportunidad de cubrir un interinato por gravidez en una telesecundaria cerca de Pinotepa, aquí la experiencia fue diferente; ya que los adolescentes no tenían ese entusiasmo por aprender, llegaban tarde y no hacían tareas, incluso sus padres no los mandaban a clases cuando los ocupaban en el campo o para realizar trabajos en casa. Después de ahí se abrió la oportunidad para ser docente en el Colegio de Bachilleres, plantel 03, en Pinotepa Nacional.
Aun recuerdo lo nerviosa que estaba el primer día, el subdirector de la escuela me llevo al salón donde comenzaría mi experiencia de ser docente, me presentó y me dejo ahí para hacer el trabajo. Después me toco llegar a otro salón donde iba a impartir la materia de “Inglés Técnico”, para la cuál había elaborado un dialogo que los estudiantes practicarían en parejas y al momento de buscarlo, me di cuenta que lo había olvidado; gracias a Dios en ese momento escribí otro en el pizarrón, parecido al que olvidé en casa y los estudiantes se divirtieron practicándolo y realizando otras actividades relacionadas con el mismo. Como no tenía experiencia en este nivel educativo, prefería ser una profesora seria, callada y si los alumnos querían hacer un relajo, me molestaba mucho y los regañaba, incluso algunos estudiantes se fueron a quejar de mí con el director del plantel. Con el transcurso del tiempo, la experiencia de los años y también gracias a los cursos a los que acudo semestralmente, impartidos en la ciudad de Oaxaca por parte de la institución (COBAO) he cambiado mi forma de ser con los jóvenes; ahora puedo bromear con ellos, darles consejos cuando me los solicitan y su concepción de mi ha cambiado mucho, siento que me estiman y me tienen confianza para preguntarme sus dudas de la clase u otras de diferente índole. Como dice el refrán “la experiencia hace al maestro”. Creo que todavía me falta varias cosas por aprender, algunas de ellas seguramente las voy a adquirir con esta especialidad.

Gracias por su atención y les mando saludos.

Atentamente: Maricela Rojas Márquez.

1 comentario:

  1. Hola Maricela:

    Se repite mucho esa historia que un número considerable de profesionistas iniciamos en la docencia porque nos ofrecieron la oportunidad de trabajar en la docencia, también el que en la primeras sesiones de clases las imparte sin una idea clara de los que se trata, pero a medida que avanzamos encontramos algo muy especial el de ser docente pues en lo personal es una profesión donde no se hace uno rico pero tiene uno muchas satisfacciones como lo es el ayudar a tus semejantes para el porvenir, mejorar las condiciones de vida y para ver la vida de otra manera eso para mi es de lo mas importante que tengo de la docencia ¿Qué opinas al respecto?; Bueno espero tus comentarios.

    Hortencia Pérez

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